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El Centro de Solidaridad lanza una nueva campaña de prevención de consumo de alcohol para jóvenes

 

 

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Con las palabras “No lo ahogues” acompañadas de la imagen de un cerebro ahogado en una copa de alcohol, el Centro de Solidaridad Interdiocesano de Huesca (CSIH) vuelve a salir a la calle, aprovechando las fiestas de la provincia como las de san Lorenzo, para concienciar, fundamentalmente, a los jóvenes del riesgo que supone para la salud consumir alcohol desmesuradamente. Pegatinas y panfletos con este eslogan, esta imagen, un teléfono de ayuda y algunas pautas de consumo son las herramientas que utilizarán este año para acercar a los adolescente y jóvenes los riesgos de realizar excesos durante el verano y las fiestas. 

El CSIH durante todo el año realiza otras campañas y acciones de prevención. Este curso, según explica Elena Palacio, trabajadora social del Centro, “hemos realizado varias con estudiantes universitarios en momentos puntuales en los que se organizaron grandes fiestas”. Además, en lo que va de año, se han trabajado con unos 700 alumnos, de 18 centros escolares de toda la provincia, desarrollando actividades de sensibilización.

“Hablar de drogas y de adicciones es hablar de salud y de calidad de vida, y en los jóvenes, es hablar de futuro y de esperanza”, afirma el director del CSIH, José Luis Martín-Retortillo. La prevención es un área fundamental en la actividad del Centro, aunque no es la única. Existen otros programas en los que durante el año 2016 se atendieron a 140 personas, de las cuales 62 consiguieron el alta terapéutica.
 
La trabajadora social del centro confiesa que el pilar fundamental para la recuperación de estas personas es la familia, aunque en el último tiempo han observado que una cantidad importante de personas no llegan motivadas por su situación familiar, por presiones o por cuestiones legales, sino porque están más concienciadas. “Hay más conciencia de la necesidad de pedir ayudar, del concepto de salud, que se ha tenido un poco olvidado de que las drogas es porque la gente quiere consumir, paro eso es mucho más amplio. Se asume el concepto de salud, más como bienestar”, apunta Elena. Sin embargo, la familia sigue estando presenten en momento puntuales de la terapia, por ejemplo, en el acompañamiento o apoyo.

Esta situación varía en el caso de los jóvenes, ya que "son más vulnerables y la presencia de la familia es más importante, e incluso, en algunos casos, los padres necesitan ayuda profesional, porque están agotados”, confiesa la trabajadora social.

 

Huesca, 24 de julio de 2017

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