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Artículos y entrevistas
Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar
Coincidiendo con la solemnidad de Pentecostés la Iglesia celebra el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Con este motivo hoy entrevistamos a Alberto Montaner Cuello, joven oscense que ha sido recientemente presidente del Movimiento de Jóvenes de Acción Católica en España.
- Después de tres años al frente del Movimiento Jóvenes de Acción Católica, ¿cuáles han sido tus mayores descubrimientos?
Han sido tres años de servicio, de mucho trabajo, de descubrir mis limitaciones personales y la sutil grandeza de Dios. Mi mayor descubrimiento ha sido acercarme un poquito a Dios, seguir profundizando en su misterio para llenar no una vida sino varias... De avanzar en ese descubrimiento se desprenden muchos otros, me quedo especialmente con dos: aprender a amar a mi Madre Iglesia y descubrir mis limitaciones y mi debilidad.
- ¿En qué situación se encuentra actualmente la Acción Católica General?
En un momento importante para su historia. Internamente estamos inmersos en un proceso de trabajo y reflexión que culminará con una asamblea de los tres movimientos que trabajan dentro de la rama General de la Acción Católica. En otro orden de cosas estamos viviendo transformaciones en el seno de nuestra Iglesia y de nuestra sociedad y una preocupante privatización de la fe y somos conscientes que tenemos que intentar ser servicio para todos, para las parroquias, para el mundo, desde nuestra opción por los pobres y marginados.
- ¿Cuáles son los retos de los jóvenes cristianos actualmente en la sociedad?
Vivimos en una sociedad globalizada muy desigual, cientos de miles de personas no tienen una vida digna, soportamos trabajos precarios, inestabilidad familiar, vivienda inaccesible… es fácil pensar que nuestro objetivo es cambiar el mundo. Sin embargo creo que nuestro objetivo es vivir siendo reflejo del amor que Dios nos profesa. De esta premisa se desprende una fuerte implicación social -y no al revés- en su sentido más amplio. Dice el Concilio Vaticano II que nada hay verdaderamente humano que no tenga eco en el corazón de Dios y por lo tanto en nuestro corazón. El mundo necesita respuestas socializadoras y constructoras de una nueva humanidad y los cristianos, junto con otros colectivos sociales, tenemos que hacerlas realidad.
- ¿De qué herramientas dispone el joven cristiano para implicarse en los problemas sociales?
Muchas veces separamos Mundo e Iglesia, separamos a los seres humanos con sus problemas y a Dios. La Historia de Salvación siempre se ha entremezclado con la historia mundana. Amar más a Dios es amar más al mundo. Un joven que profundice en el misterio de Cristo se enraizará en el mundo que sufre y siente. Sólo amando, sufriendo y muriendo con el mundo llegaremos a Dios y viceversa. Como herramienta concreta la Revisión de Vida es un buen método para descubrir a Dios en el día a día.
27.05.2007
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